Cómo hallar estabilidad en un mundo inestable

Cuando la tormenta no cesa

Crossway Community Church · Pastor David Miller · 18 de junio de 2026

Escritura

Jesús sana a un paralítico 5 Algún tiempo después, Jesús subió a Jerusalén, pues se celebraba una fiesta de los judíos. 2 Había allí, junto a la puerta de las Ovejas, un estanque rodeado de cinco entradas, cuyo nombre en hebreo es Betzatá. 3 En esas entradas se hallaban tendidos muchos enfermos, ciegos, cojos y paralíticos. 4 5 Entre ellos se encontraba un hombre que llevaba enfermo treinta y ocho años. 6 Cuando Jesús lo vio tirado en el suelo y se enteró de que ya tenía mucho tiempo de estar así, le preguntó: —¿Quieres quedar sano? 7 —Señor —respondió—, no tengo a nadie que me meta en el estanque mientras se agita el agua y, cuando trato de hacerlo, otro se mete antes. 8 —Levántate, recoge tu camilla y anda —le dijo Jesús. 9 Al instante aquel hombre quedó sano, así que tomó su camilla y echó a andar. Pero ese día era sábado. 10 Por eso los judíos dijeron al que había sido sanado: —Hoy es sábado; no te está permitido cargar tu camilla. 11 —El que me sanó me dijo: “Recoge tu camilla y anda” —les respondió. 12 —¿Quién es ese hombre que te dijo: “Recógela y anda”? —le preguntaron. 13 El que había sido sanado no tenía idea de quién era, porque Jesús se había escabullido entre la mucha gente que había en el lugar. 14 Después de esto Jesús lo encontró en el Templo y le dijo: —Mira, ya has quedado sano. No vuelvas a pecar, no sea que te ocurra algo peor. 15 El hombre se fue e informó a los judíos que Jesús era quien lo había sanado. La autoridad del Hijo 16 Precisamente por esto los judíos perseguían a Jesús, pues hacía tales cosas en sábado. 17 Pero Jesús les respondía: —Mi Padre aún hoy está trabajando y yo también trabajo.Juan 5:1-5

Confesión

La única manera en que podía hacerlo era si usted tenía que trabajar mucho más, y así terminaría usted mismo; entonces todo estaría bien y yo podría ir a casa con usted si la necesitaba, y usted podría venir aquí, o puedo ir a casa si la necesito.

Puntos destacados

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### Jesús calma la tempestad ### (Mt. 8.23-27; Lc. 8.22-25) 35 Aquel día, cuando llegó la noche, les dijo: Pasemos al otro lado. 36 Y despidiendo a la multitud,…
### Jesús calma la tempestad ### (Mt. 8.23-27; Lc. 8.22-25) 35 Aquel día, cuando llegó la noche, les dijo: Pasemos al otro lado. 36 Y despidiendo a la multitud, le tomaron como estaba, en la barca; y había también con él otras barcas. 37 Pero se levantó una gran tempestad de viento, y echaba las olas en la barca, de tal manera que ya se anegaba. 38 Y él estaba en la popa, durmiendo sobre un cabezal; y le despertaron, y le dijeron: Maestro, ¿no tienes cuidado que perecemos? 39 Y levantándose, reprendió al viento, y dijo al mar: Calla, enmudece. Y cesó el viento, y se hizo grande bonanza. 40 Y les dijo: ¿Por qué estáis así amedrentados? ¿Cómo no tenéis fe? 41 Entonces temieron con gran temor, y se decían el uno al otro: ¿Quién es este, que aun el viento y el mar le obedecen? Marcos 4:35-41
### Jesús calma la tempestad ### (Mt. 8.23-27; Lc. 8.22-25) 35 Aquel día, cuando llegó la noche, les dijo: Pasemos al otro lado. 36 Y despidiendo a la multitud,…
### Jesús calma la tempestad ### (Mt. 8.23-27; Lc. 8.22-25) 35 Aquel día, cuando llegó la noche, les dijo: Pasemos al otro lado. 36 Y despidiendo a la multitud, le tomaron como estaba, en la barca; y había también con él otras barcas. 37 Pero se levantó una gran tempestad de viento, y echaba las olas en la barca, de tal manera que ya se anegaba. 38 Y él estaba en la popa, durmiendo sobre un cabezal; y le despertaron, y le dijeron: Maestro, ¿no tienes cuidado que perecemos? 39 Y levantándose, reprendió al viento, y dijo al mar: Calla, enmudece. Y cesó el viento, y se hizo grande bonanza. 40 Y les dijo: ¿Por qué estáis así amedrentados? ¿Cómo no tenéis fe? 41 Entonces temieron con gran temor, y se decían el uno al otro: ¿Quién es este, que aun el viento y el mar le obedecen? Marcos 4:35-41
### Jesús calma la tempestad ### (Mt. 8.23-27; Lc. 8.22-25) 35 Aquel día, cuando llegó la noche, les dijo: Pasemos al otro lado. 36 Y despidiendo a la multitud,…
### Jesús calma la tempestad ### (Mt. 8.23-27; Lc. 8.22-25) 35 Aquel día, cuando llegó la noche, les dijo: Pasemos al otro lado. 36 Y despidiendo a la multitud, le tomaron como estaba, en la barca; y había también con él otras barcas. 37 Pero se levantó una gran tempestad de viento, y echaba las olas en la barca, de tal manera que ya se anegaba. 38 Y él estaba en la popa, durmiendo sobre un cabezal; y le despertaron, y le dijeron: Maestro, ¿no tienes cuidado que perecemos? 39 Y levantándose, reprendió al viento, y dijo al mar: Calla, enmudece. Y cesó el viento, y se hizo grande bonanza. 40 Y les dijo: ¿Por qué estáis así amedrentados? ¿Cómo no tenéis fe? 41 Entonces temieron con gran temor, y se decían el uno al otro: ¿Quién es este, que aun el viento y el mar le obedecen? Marcos 4:35-41